Jeremías Martorell

ADN EMPRENDEDOR

¿Se nace emprendedor o se aprende a ser emprendedor? Es una pregunta que se ha planteado muchas veces Jeremías Martorell y que fue respondida durante una transmisión en vivo con las emprendedoras venezolanas Darelis Colmenares (@darecolmenares02) y Angélica Sandoval (@angeelicaa7), que ahora viven en Argentina y Colombia, respectivamente.


En los últimos meses, ésta pregunta es tema en boga por la cantidad de emprendimientos que han surgidos y, si nos fijamos bien, en la cantidad de emprendimientos que fracasan. Y ahí surge la inquietud: ¿Se nace emprendedor o se aprende a serlo? Jeremías Martorell está convencido de que el emprendimiento está en el ADN. En su caso, ese ADN emprendedor le viene de su madre y de su padre. Jeremías Martorell los observa desde muy chico y conoce su desenvolvimiento. Sabe que hasta la presente fecha no han parado de ejercer.


Jeremías Martorell ha indicado en oportunidades que para ser emprendedor se lleva en la sangre. Así como algunos caballos tienen en su sangre el gen de la velocidad y quienes apuestan buscan esa ascendencia ganadora en su pedigrí, lo mismo ocurre en gran medida con los seres humanos.


Aunque las investigaciones no demuestran que el gen de la velocidad sea la fórmula para que un caballo gane la competición, a ciencia cierta hay muchas condiciones que interactúan entre sí para que un caballo sea el ganador. Lo mismo ocurre con los seres humanos. Podemos emprender un negocio y fracasar o emprender y triunfar, pero lo más importante es accionar. De nada le hubiera valido a Jeremías Martorell ver a sus padres trabajar a diario y regodearse en el pensamiento de que tiene el gen emprendedor en su sangre si él mismo no se decidía a actuar.


Cuando una persona nace para ser exitosa, se trazará una línea imaginaria en su vida, muchas veces de manera inconsciente, de forma que todo lo que logre ya habrá sido de alguna forma vaticinado por él mismo, como una premonición. Algo así ha ocurrido con los logros de Jeremías Martorell.


Las cosas que postea Jeremías Martorell en sus redes sociales es solo la punta del iceberg. Mucho se ha tenido que esforzar para disfrutar las mieles de lo que quienes le conocen llaman éxito. Pero para Jeremías Martorell no es más que el comienzo de una carrera digital que construye a diario con un equipo de trabajo y al que no pierde la ocasión de reconocerle su crédito, consciente como es de que nada es posible hacerlo solo.